Masajes
Descontracturante, relajante o de tejido profundo. Empezamos preguntando dónde carga el cuerpo y ajustamos la presión durante toda la sesión.
- Relajante con aceites tibios
- Descontracturante de espalda y cuello
- Piedras calientes
- A cuatro manos

Agua caliente, sauna, manos expertas y silencio, a una hora de la ciudad. Sin pantallas, sin agenda, sin reloj.
Piscina caliente, sauna, baño turco y contrastes de frío para que el cuerpo suelte antes de que alguien lo toque.
El tratamiento que elijas, con un terapeuta que primero pregunta y después trabaja.
Una sala con chimenea, mantas de lana y té caliente. Nadie te apura para salir.
Cuatro familias de tratamiento. Si no sabes cuál pedir, lo decidimos contigo el mismo día, después del agua.
Descontracturante, relajante o de tejido profundo. Empezamos preguntando dónde carga el cuerpo y ajustamos la presión durante toda la sesión.

Caliente, vapor, frío y descanso, repetido tres veces. Es la parte que más cambia el día y la que más se subestima.

Limpieza, exfoliación suave, mascarilla e hidratación, elegidas según cómo esté la piel ese día y no según un menú fijo.

Exfoliaciones y envolturas con sal, arcilla y hierbas de la sabana. Terminan siempre con hidratación y una siesta si el cuerpo la pide.

Las dos están incluidas en cualquier visita y se usan antes del tratamiento, en rondas cortas con descanso en medio. Nadie cronometra; el cuerpo avisa.
Madera clara, piedras calientes y un cubo de agua para subir el vapor cuando quieras. Entre ocho y doce minutos por ronda es suficiente.
Cúpula de piedra, vapor con eucalipto y una plancha templada en el centro para recostarse. Más suave que la sauna y más fácil de sostener.
Sesiones de grupo en la terraza de madera, mirando los cerros. Son de nivel abierto: se puede llegar sin haber hecho yoga nunca y quedarse sentado si el cuerpo pide eso.
La práctica de la mañana abre el día antes del agua; la de la tarde lo cierra. Puedes venir solo por la sesión o encadenarla con un tratamiento. Los tapetes y las mantas los ponemos nosotros.
Muros de piedra, vigas de madera y ventanas grandes hacia el verde. Adentro hace calor; afuera casi siempre hay niebla. Esa diferencia es medio tratamiento.
Trabajamos con pocos huéspedes a la vez para que nadie tenga que compartir el silencio con una fila.
No es un lugar al que se viene a hacer algo. Es un lugar al que se viene a parar.

Escríbenos con la fecha y cuántas personas son. Te confirmamos disponibilidad y te ayudamos a elegir el tratamiento.
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